
Así vienen los navegadores por defecto, pero como en todo, para gustos se pintan colores, y hay multitud de formas de cambiar el aspecto visual a nuestro navegador.
Yo os aseguro que no se me da por cambiarle la pinta a los navegadores, sé cómo hacerlo e incluso a veces pruebo cosas para saber cómo se hacen y los límites que podemos tener a la hora de personalizar un navegador.
Source: GeeksRoom

